El inmenso bosque que cubría la península Ibérica en épocas todavía históricas ha sido destruido hasta transformar a España en una nación esteparia. En las últimas masas forestales, desconectadas unas de otras, perviven animales que no pueden abandonar estos refugios selváticos. Urogallos, osos, azores, ciervos, lirones y otras muchas especies forestales, son descritas minuciosamente en armonía con su hábitat.