Se cuentan los orígenes de la Olorroca así como de su importancia para el Planeta Olocoon tras la misteriosa desaparición del Rey Perfumius. Según los sabios, el primer Olocoon en encontrar la Olorroca podrá coronarse como nuevo rey del planeta, por lo cual se conforman los equipos del agua y del bosque, con el fin de hallar el preciado objeto.
Langalu y Squalion encuentran la copa donde según las inscripciones de la Cueva de los Secretos se encontraría la Olorroca, sin embargo esta está vacía y les indica que deben buscar en los árboles. Mientras tanto en el bosque, los miembros del Equipo del bosque encuentran un trozo de un rompecabezas que incluye el paradero de la Olorroca, con ayuda de las Vegitelia. La otra mitad la encuentra Manguiblur dentro de una botella y terminan uniendo las dos partes del rompecabezas, el cual les revela que la Olorroca se encuentra rota por la mitad y ambas partes se hallan en el Volcán Keneko y el Abismo de Faududu respectivamente.
Nulbee cuenta algunos detalles sobre la Olorroca e invita a Lagetar a buscarla, diciendo que la competencia no es benéfica para el planeta. Por otro lado, Batski y Jabalor tienden una enboscada al Equipo del bosque en la entrada del desierto y les roban las pistas del paradero de la Olorroca, y gracias a ello se dirigen hacia el Abismo de Faududu a por la otra mitad. Manguiblur envía un mensaje a Nulbee para advertirle de los peligros de la búsqueda, usando a Migo y Siley como mensajeros, a la vez que todos los Olocoons comienzan a perder energía por la desestabilización del planeta.
El Equipo del bosque se pierde en el desierto en su intento de llegar al Volcán Keneko, y se encuentran con un Boltalo el cual les dice que le pregunten el camino a Torgazu, pero éste es tan viejo que no lo recuerda, por lo cual Vegitelia se aparece y les indica al camino. En el Abismo de Faududu, Nulbee ayuda a reponer la fuerza del Equipo del agua con miel de Faududu. El Equipo del bosque llega al volcán pero justo en ese momento hace erupción, por lo que deben bajar rápidamente y, en el acto, Mondoclor se desmaya al caerle la mitad amarilla de la Olorroca encima, pero es reanimado por Vegitelia con sus pétalos mágicos. En el abismo, Bashau le indica a los del Equipo del agua la ubicación de la mitad verde de la mágica piedra. Al final ambos equipos se dirigen con su mitad, sin saberlo, hacia la Cueva de los Secretos.
El Equipo del bosque llega finalmente a la Cueva de los Secretos, sólo para encontrarse que el Equipo del agua ya había llegado. Ambos equipos discuten sobre quién debería unir la Olorroca, pero al no llegar a un acuerdo, luchan para arrebatarle la mitad a sus contrarios. Al final, lo único que consiguen es obtener la mitad opuesta quedando como al principio, a la vez que la Nube de materia cósmica pestilente comienza a posarse sobre el Planeta Olocoon, amenazando con esparcir un horrible olor de varios siglos de duración. Nulbee y Manguiblur convencen a todos de que hay que unir las partes pensando en el bienestar común, lo cual todos aceptan, pero cuando lo intentan no pasa nada.
Candorfli, Nulbee, Gruba, Lagetar y Batski se encuentran recorriendo el planeta a bordo del Olomovil cuando éste se detiene debido a que la Olorroca ha comenzado a perder su energía, acto seguido comienza un diluvio que comienza a inundar el planeta. Los olocoons se dirigen a la Cueva de los Secretos donde se encuentran con Rabak y Gloson, los cuales les dicen que sólo ellos pueden invocar a los Sabios. Nulbee los llama, y los sabios explican que la única manera de estabilizar la Olorroca es introducirla en el Cofre Mágico que se abre con la Llave de Luz, objetos que se encuentran en el Mar de Muzlak y el Mar de Clarimet respectivamente. Rabak les habla un poco sobre los habitantes de cada uno de los mares (malos y buenos) y se disponen a comenzar la misión.