La carnicería se estremece con el testimonio de Ángel Llorent, un catalán que se sometió durante 10 años, en una clínica, a un "tratamiento" para dejar de ser homosexual. Esa supuesta terapia "sanadora" le hizo dejar su trabajo, sus amigos e incluso intentar suicidarse. Hoy nos cuenta cómo salió de este bache y, sobre todo, afirma sin complejos su condición de homosexual de creencias cristianas.