El capítulo acompaña a Joaquín, Susana y sus hijas en el inicio de su viaje a Japón, desde los preparativos en España hasta su llegada a Tokio. Guiados por una japonesa nativa, la familia vive un intenso choque cultural con experiencias como dormir en un hotel cápsula, recorrer Akihabara, asistir a una clase de sumo, comer en un maid café y competir en una gymkana por el metro. La aventura culmina cruzando Shibuya y cantando karaoke con amigos japoneses, sellando un comienzo de viaje tan sorprendente como divertido.