Gloria y Diana se convierten en cómplices de Raúl tras esconder la pistola a los policías. Y es que es Gloria quien la esconde y luego se lo comunica a Diana, la que está muy en desacuerdo con esta decisión, aunque recapacita y asegura que Santiago las puede ayudar. Sin embargo, una Gloria muy colapsada decide ir a botar la pistola lejos y lo grita desde la entrada de su puerta, siendo el momento exacto en el que Ignacia se encontraba afuera y escuchó todo. Luis Emilio y Clemente llegan hasta el departamento de Omar y le piden a Vanessa que se retire para conversar a solas con él. Es en ese momento donde un descontrolado Luis Emilio saca un cuchillo desde sus bolsillos y se lo pone a Omar en el cuello, gritando que si no confiesa que él había matado a Bernardita, pagaría las consecuencias.
Gloria and Diana become Raúl's accomplices after hiding the gun from the police. Gloria is the one who hides it and then tells Diana, who vehemently disagrees with the decision, although she reconsiders and assures them that Santiago can help them. However, Gloria, distraught, decides to throw the gun away and shouts from the front door, just as Ignacia, who was outside, hears everything. Luis Emilio and Clemente arrive at Omar's apartment and ask Vanessa to leave so they can talk privately. It is then that a frantic Luis Emilio pulls a knife from his pocket and holds it to Omar's neck, shouting that if he doesn't confess to Bernardita's murder, he will pay the price.
Gloria e Diana tornam-se cúmplices de Raúl após esconderem a arma da polícia. Gloria é quem a esconde e depois conta para Diana, que discorda veementemente da decisão, embora reconsidere e assegure-lhes que Santiago pode ajudá-las. No entanto, Gloria, transtornada, decide jogar a arma fora e grita da porta de casa, justamente quando Ignacia, que estava do lado de fora, ouve tudo. Luis Emilio e Clemente chegam ao apartamento de Omar e pedem a Vanessa que se retire para poderem conversar em particular. É então que um Luis Emilio frenético saca uma faca do bolso e a encosta no pescoço de Omar, gritando que, se ele não confessar o assassinato de Bernardita, pagará o preço.