Un hombre misterioso de gabardina se le planta a Carmela con un portafolio repleto de quesos, tentándola a que le prepare una quesadilla. Carmela pica el anzuelo y cuando Florencio se entera, tienen un pleito terrible. Así que cuando el hombre misterioso se desvela como Don Luigi, el dueño del Tazón de Pasta, ofreciendo a Carmela pasarse a la competencia, ésta acepta.