Néstor está listo para ver un partido decisivo de su equipo favorito pero su familia tiene otros planes para ese día.
Luisa sólo tiene un par de zapatos y están muy gastados, cuando se rompen decide usar los tacos de futbol de su hermano.
La familia de Mónica no comparte su gusto por el futbol, excepto su abuelo, quien quiere llevarla a ver un partido.
En el conjunto habitacional donde viven Susana y Hernán las peleas entre niños y niñas son cosa de todos los días.
Efraín es muy tímido hasta que es invitado por Martín a jugar futbol con su grupo de amigos durante una excursión.
Alín viaja a la ciudad porque necesita comprar lentes nuevos pero también quiere conseguir una playera de la selección.
Pepe atrapa un balón que se cayó de una camioneta y quiere devolverlo, pero tiene pocas pistas para encontrar al dueño.
Oto quiere darle a su amiga Lucía un álbum de fotos de futbol como regalo de despedida antes de que se mude de ciudad.
Tina está muy triste porque tiene que cambiarse de casa y tiene que abandonar a sus amigas y compañeras de equipo.
El papá de Diego sufre un accidente que le causa amnesia, pero eso no evita que se rompa el vínculo entre ellos.
Pepe viaja de ciudad en ciudad con una feria donde un futbolito es el centro de atención en el lugar que visiten.
Ana es fanática del Real Madrid y logra ir a ver un partido en vivo, lo único que falta es el autógrafo de Ronaldo.
Jaime es excelente jugador y muy popular, hasta que llegan dos niños mayores que él a molestarlo, ahora él tiene miedo.
Daniel ama jugar futbol pero tiene un problema en la rodilla que le impide jugar, así que se convierte en comentarista.
Felicia le regalará un balón a su hermano pero está ponchado, tiene que encontrar dónde inflarlo antes de su cumpleaños.
Ana y Liz ahorran para comprar un balón juntas pero después de un tiempo comienzan a pelearse por él.
El equipo de Fátima pasa a la final justo cuando ella tiene que salir de la ciudad, ¿logrará estar presente en el juego?
Tomás fabrica una portería portátil que comienza a llevar a los parques donde los niños juegan para rentarla.
Salo encuentra la cartera de la niña que le gusta en un estadio y ahora tiene que descifrar cómo poder devolvérsela.
Mauro era el encargado de recoger el vestido de XV años de su hermana pero se detiene a jugar y lo ensucia de lodo.
Lucía se muda a un pueblo pequeño donde no es bien visto que las niñas jueguen futbol así que inicia su propio equipo.
Después de un balonazo en la cabeza, Déborah encuentra un guante de portero y se propone encontrar al dueño.
Juanjo y Omis son hermanos pero siempre se pelean, todo empeora cuando uno es seleccionado para un equipo y el otro no.
Andy y Lupita son primas pero no hablan el mismo idioma, eso es un problema hasta que descubren que el futbol las une.
Nico es malo jugando futbol pero un día por error mete gol cuando le rebota la pelota en el pecho y se vuelve popular.