El reencuentro de las hermanas Arcos está marcado por los duros reproches de Tomasa hacia Petra. El médico advierte que las esperanzas para la hija de María Fernández son escasas. Todos sufren por el bebé. Especialmente Alonso que se hunde en la culpa aunque Manuel y Curro intenten consolarlo. Jacobo finalmente decide ir solo a visitar a su familia tras convencer a Martina de que es mejor que se quede. La despedida entre ellos es fría. Julio y Tomasa, en su guerra contra el servicio, de La Promesa exigen sentarse al lado de Cristóbal, desplazando a Pía y a Teresa y provocando, una vez más, malestar general. Leocadia está nerviosa e indignada, se da cuenta de que su poder en la casa es cada día menor, tanto que Máximo puede pasar por encima de ella con sus exigencias. Durante la cena de gala en honor al duque, Ciro y Lorenzo aprovechan para malmeter sobre la situación de María. Máximo queda atónito al descubrir que fue el propio marqués quien asistió el parto.