Raquel paseaba por el parque volcánico de La Garrotxa (Girona) cuando se encontró una antigua vivienda de la que se enamoró. Decidió reformarla junto a su marido para convertirla en una minicasa acogedora y tranquila en medio esta zona natural. Víctor llegó por unos amigos hasta las cumbres de Alcalalí (Alicante) y allí decidió construir esta preciosa casita de dos módulos sostenibles y ecológicos con vistas panorámicas al mar y la montaña, que ha decorado con toques biográficos de sus viajes por otros continentes.