Ein Konzert der Superlative aus dem großen Festspielhaus: Richard Strauss‘ letzte vollendete Tondichtung Eine Alpensinfonie op. 64 gilt als Gipfel seiner unnachahmlichen Instrumentationskunst. "Jetzt endlich hab’ ich instrumentieren gelernt!", soll er nach der Generalprobe ausgerufen haben.
Con su plétora de 150 músicos, incluida una banda de música y un buen número de instrumentos inusuales, la "Sinfónia Alpina" es sin duda la cúspide de la producción orquestal de Richard Strauss. Tras los primeros ensayos generales de la pieza, el compositor, gran admirador del Tratado de instrumentación de Berlioz, declaró que "por fin había aprendido a orquestar". Un concierto superlativo en Salzburgo.