Laura y Rubén tienen sexo en el almacén de un garito de Barcelona. Es la última noche de Laura en Barcelona antes de irse a Berlín y Rubén no quiere separarse de ella. Sus amigas le envían ubicación de una rave secreta en Montjuic y deciden ir.
Laura se ha instalado con Mario en casa de sus padres y empieza a trabajar como dependienta en una tienda de electrodomésticos. "Ilusinades" con la crianza compartida, sus "amigues" le ofrecen ir a vivir a su piso.
Laura ve los castellers con su hijo y sus "amigues". Quiere disfrutar, pero esa noche será la primera que Mario duerma con Rubén y está preocupada. Para animarla, La Joya, Mica y Nancy se la quieren llevar de concierto, pero todo se tuerce.
Laura curra haciendo extras en el chiringuito de Mica en la Barceloneta, pero el sueldo no le da, el tiempo tampoco, y necesita encontrar con urgencia un nuevo hogar. Empieza a estar al límite y eso tiene consecuencias
Laura ha decidido aceptar el trabajo de Berlín pero aún no se lo ha dicho Rubén y necesita su autorización para sacarle el pasaporte al pequeño. Aprovecha a contárselo cuando lo acompaña a comer a casa de sus padres.
Tras 5 meses en Berlín, a Laura le ofrecen un puesto indefinido en la productora y acepta sin consultarle a Rubén. Prefiere decírselo en persona cuando vuelva en Nochebuena. Reencontrarse con una vieja amiga le hace cambiar sus planes.