Acht Akkorde am Piano solo, Glockenklängen gleich, die näherkommen, leiten Rachmaninows Klavierkonzert ein. Ihnen folgt das eindringliche Hauptthema, das unisono von den Streichern gespielt wird. Das zweite Klavierkonzert hat nicht nur Rachmaninows Komponistenkarriere gerettet, es wurde eines der erfolgreichsten Werke des klassischen Repertoires überhaupt.
Ocho acordes en el piano solo, similares al sonido de las campanas que se acercan, dan inicio al concierto para piano de Rachmaninov. A continuación, se escucha el tema principal, interpretado al unísono por los instrumentos de cuerda. El segundo concierto para piano no solo salvó la carrera de Rachmaninov como compositor, sino que se convirtió en una de las obras más exitosas del repertorio clásico.