El capítulo acompaña a Joaquín, Susana y sus hijas en el inicio de su viaje a Japón, desde los preparativos en España hasta su llegada a Tokio. Guiados por una japonesa nativa, la familia vive un intenso choque cultural con experiencias como dormir en un hotel cápsula, recorrer Akihabara, asistir a una clase de sumo, comer en un maid café y competir en una gymkana por el metro. La aventura culmina cruzando Shibuya y cantando karaoke con amigos japoneses, sellando un comienzo de viaje tan sorprendente como divertido.
La familia Sánchez Saborido inicia un colorido road trip en una autocaravana de fantasía rumbo al Monte Fuji, entre supermercados sorprendentes y actividades acuáticas en sus lagos. El viaje se intensifica con una noche en glamping, la exploración de cuevas de hielo y un final cargado de adrenalina en un parque de atracciones récord.
Joaquín y su familia continúan su ruta en caravana desde Yamanaka hasta Hida, donde descubren una exclusiva vaquería y los cuidados únicos de la famosa ternera japonesa. Tras disfrutar de una cena tradicional en Takayama, se adentran en la vida local recorriendo el mercado, degustando sake y pedaleando entre campos de arroz. El capítulo se cierra con una profunda inmersión cultural en un ryokan, donde viven la experiencia de un onsen privado siguiendo los rituales tradicionales japoneses.
Joaquín y su familia comienzan su aventura en Nara, alimentando a los ciervos sagrados y aprendiendo a hacer mochis siguiendo la receta tradicional. Luego se trasladan a Kyoto, donde participan en una clase de sushi, exploran el santuario Fushimi Inari, viven la ceremonia del té y se visten con ropa tradicional para una sesión de fotos en Higashiyama-Ku, sumergiéndose plenamente en la cultura japonesa.