Es un día complicado en la Fonda Susilla. En la acera de enfrente acaban de abrir el Tazón de Pasta, un restaurante italiano que se está robando descaradamente la clientela; un inspector de Hacienda está por llegar y, para colmo, se ha fugado el cocinero. Es entonces cuando aparece Carmela, solicitando trabajo en la cocina, pero Florencio la confunde con la inspectora que aguardan.