Marbella tiene una invitada en contra su voluntad. Se trata de Cristinita Sosa, su peor enemiga en la escuela, quien apostó con Florencio que NO la invitaban a la casa. Después de los resultados del amorómetro, donde Alemania y Sputnik compartieron noventa puntos de pasión eslava, el ruso se da a la tarea de seducirla.