Wir glauben, was wir glauben wollen – selbst bei Maschinen. Wenn eine KI in vertrautem Ton spricht, sehen wir darin oft mehr, als sie ist: etwas allzu Menschliches. Doch was, wenn wir uns nur selbst etwas vormachen? Wenn unser Bedürfnis nach Nähe uns dazu bringt, in bloßem Code echte Verbindung zu sehen?
Creemos lo que queremos creer, incluso en relación a las máquinas. Cuando una IA habla en un tono familiar, a menudo la vemos como algo más de lo que es: algo demasiado humano. Pero ¿y si solo nos engañamos a nosotros mismos? ¿Y si nuestra necesidad de relacionarnos nos lleva a ver un simple código como una conexión real?